Limpieza de Acequias
Labor de origen prehispánico cultural

Una de la principales actividades laborales que da encuentro entre la cultura, la identidad propia al desarrollo de la vida es la limpieza o escarbo de acequias que se da en varias zonas alto andinas del Perú, entre ellas esta la región de Moquegua por ser uno los pocos vestigios laborales para los comuneros que hasta aún prevalen ante el incanato. Entre los años 2011 al 2017 visitamos algunos distritos de esta región lugares como: San Cristóbal, Ichuña, Cuchumbaya, Chojata y Carumas, ruta que se presento entre la última semana del mes de julio y la primera semana de agosto, coincidiendo con las fechas de esta importante festividad.

En las actividades de la zona del valle inter andino de Ticsani en Calacoa-Bellavista siempre se requiere de varias ofrendas o pagos a la tierra, al agua y a los Apus, cerros cercanos de cada lugar. Ipas y comuneros eligen el lugar propicio para llevar a un animal (alpaca o oveja) que sacrifican, extraen dolé el corazón en medio de un ritual de predicciones, estos pagos las hacen también con las hojas de coca, chicha de maíz y licores de la zona que prácticamente la realizan en la mayoría de las provincias de Mariscal Nieto y General Sánchez Cerro.

Ccucho es un lugar de encuentro entre hombres y mujeres. Quienes en cada año reciben a sus nuevos devotos o alferados, cargo voluntario y responsable que se presenten en esta festividad laboral de la limpieza o escarbo de acequias, ellos también comparten las labores con: Los padrinos, Ipas o curanderos, lamperos, repartidores que congregan la responsabilidad y el cumplimiento laboral de cada uno de ellos para la limpieza del antiguo reservorio Alaytapa’qa como la del nuevo hecha de concreto en Ccucho. En esta actividad es también importante la participación de los personajes como: los Pules, los Negritos, los Jarpas y los Sicuris en Ataspaya de la provincia de Mariscal Nieto, son parte en la música y la danza con la vestimenta propia de la mujer y el varón.

Cada pueblo tiene diferentes aspectos culturales que lo distinguen de otros, San José de Umalzo y Miraflores son las comunidades en las que tienen representantes únicos al escarbo de acequias, personajes a los que los llaman Lanlacos o angelitos, tiene un traje elaborado de lana de oveja, llevan un saco y sombrero de paño, además de poseer una máscara de cuero y una campana pequeña o cencerro; el traje se complementa con un chicote o látigo que emplean para azotar a la persona que no trabaja, controlan el orden en los canales y bocatomas que corresponden al rio de Umalzo. En sus danzas están las Negritas y Negritos, de igual forma participan los Regidores de agua, los Mayorazgos, el Guion, el Rematisto y el Camayo.

En el distrito de Cuchumbaya la actividad folklórica al escarbo de acequias son las mujeres por su destacada vestimenta colorida, sombreros adornados con flores artificiales y llevan prendas como collares confeccionados con los mismos productos de la zona. Tiene también casi las mismas peculiaridades en los cargos de responsabilidad laboral y que es asumida por cada persona voluntaria a la que se una por limpiar los canales y reservorios que correspondan a cada zona.

Chojata es el distrito donde se caracteriza por ser una de las principales en esta festividad del agua y son parte de algunos de los lugares que se mencionan por la actividad laboral del escarbo de acequias que se presentan toda la región de Moquegua, son todos los familiares de los devotos encargados de su propia gastronomía aquí se preparan platos como: el caldo de maíz pelado, el queso con chuño, el dulce de lacayote entre otros, y que son compartidos con todos los participantes e invitados a esta actividad laboral, al igual de donde se da en la región.

En las comunidades de Saylapa, Ataspaya y Solajo del distrito de Carumas, también participan en esta festividad de las acequias como en todas que tienen su propia tradición cultural y laboral, allí uno de los personajes mas conocidos es la danza del negro guagua que retribuye los recuerdos de la esclavitud. Los Pules, los Negritos, los Jarpas y los Sicuris son otros de los personajes que con sus quenas, zampoñas y bombos entretienen musicalmente en la festividad de las acequias por toda región de Moquegua. En el cierre de las fiestas del agua se arman las Ramadas, es un lugar de campo abierto en donde son plantados varios palos colocando arbustos de eucalipto y adornadas de banderas peruanas, en donde todos los familiares, amigos y gente que simpatizan con el alferado y el mayora se acercan para llevarle su regalo, la costumbre general es colocarle billetes de dinero en su sombrero; brindan y regalan también cajas de cerveza, por el aporte brindado de los devotos que pasaron. Luego los padrinos cuentan el dinero recolectado durante la EQ’ata. Finalmente se da la despedida con orquestas musicales contemporáneas, donde todos se unen al baile festivo para planificar un nuevo encuentro laboral el próximo año.

Se ve que también que es un acto patriótico y admirable labor de las personas de la esta región en las que dan su tiempo en bienestar a la salud, su propia vida y el respeto a la naturaleza en la que se vive. La ruta de visitas que se hizo a los lugares alto andinos de la región de Moquegua se pudo observar y registrar los valles y paisajes, parte de las vertientes del rio Tambo, los impresionantes cañones de Chojata que están entre los 3200 a 5400 msnm, es solo una parte, en la que esperamos volver a continuar y buscar nuevas fuentes de registro para nuestros trabajos en antropología, historia, arqueología y periodismo. Con la finalidad de prevalecer y desarrollar nuestra propia identidad cultural y turística a través de nuestras publicaciones que posteriormente se elaboraran para cada distrito. Tiempo compartido en la que, queremos invitarlos a compartir y participar con sus comentarios en este fotorreportaje documental.

Agradecimientos:
A todas las personas de esta extraordinaria región de Moquegua, que de una u otra manera participarón con nuestros trabajos como a: Jesús Maldonado Roque, Fidel Santos Cáceres, Pelagio Porfirio Gerónimo Cari, Tomás Pacheco Zapata, Gido Cori Escobar, Mario Checalla Centeno, Natalio Ortiz Zapata y en especial a nuestra colaboradora la señora Hercilia Leonor Cordova Cuayla, personas emprendedoras con el desarrollo turístico cultural de las zonas mencionadas que se visito en esta importante actividad laboral de la limpieza o escarbo de acequias de la región de Moquegua.

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Celebración a la Virgen de Cocharcas.

Cada 8 de setiembre es, en los andes, el mes de celebraciones. Las lluvias empiezan a llegar como una bendición de los “apus” y se inicia un nuevo ciclo agrario. Si bien se sabe que la devoción a la Virgen de Cocharcas se inició en Copacabana, en la meseta del Collao, pronto creció por toda la sierra, y hoy también se vive la fiesta religiosa en Apurímac y todo el valle del Mantaro, como parte del folclor, la fe y la historia de esos pueblos esta el santuario de Cocharcas, iglesia colonial declarada patrimonio cultural de la nación en 1941, con una historia que remonta al siglo XVI y que hoy en día esta en restauración.

Este santuario está compuesta por dos torres de estilo barroco, se afirma que fue levantado a solicitud de los jesuitas entre los años 1598 y 1625, para ello se utilizaron piedras finamente labradas. Se aprecia una bóveda de medio punto, en cuyo interior se guardan importantes lienzos de la escuela cusqueña y de algunos maestros españoles. El altar mayor esta decorado con un retablo de cedro; bañado en pan de oro y mide aproximadamente 10 metros de alto.

Hasta aquí llegan miles de fieles, peregrinos de todas partes del Perú y el mundo para participar con sus oraciones y agradecimientos milagrosos concedidos con testimonios de cuatro siglos de historia con veneración a la imagen de la ‘Mamacha Cocharcas’, una representación hecha en madera policromada de regular tamaño, ataviada por un gran manto y un vestido blanco finamente bordado.

Una costumbre antigua y muy característica de la piedad popular de Cocharcas es aquella de 'los quimichus", cargando en sus hombros una cajuela que lleva dentro la Reina chica o la Reina grande (copias pequeñas de la Imagen) al son de una música que todos los devotos reconocen y van peregrinando de pueblo en pueblo hasta llegar al santuario, con el fin de recoger bendiciones y ofrecerle a la imagen de la Virgen por la piedad de los fieles.

Para los que quieran llegar en movilidad al santuario hay vía carretera asfaltada de Andahuaylas al distrito de Chincheros que esta aproximadamente a 110 Km. Su capital también es Chincheros una de los siete provincias que tiene el departamento de Apurímac, esta entre los 3600 a 4500 msnm. Cuenta con atractivas rutas turísticas importantes en lo paisajístico, el valle de Pampas, las lagunas de Toroccocha y Yanahuarmi, las ruinas arqueológicas de la meseta del Bombón en Tejahuasi, respectivamente sus campiñas, con tierras de cultivo y de pastoreo.